Artículo publicado por la Federación Española de Baloncesto.
Juan Carlos Mitjana lleva casi treinta temporadas arbitrando, veintitrés de ellas al máximo nivel nacional e internacional. Fue jugador hasta los dieciocho años, cuando decidió centrarse en los roles de entrenador y árbitro. Poco después conseguía el título de entrenador superior y arbitraba en la antigua 1ª División “B”.
Todos estaremos de acuerdo en que uno de los mayores problemas en el deporte de base es el comportamiento de los padres. Se quejan los directivos de los clubs, los directores técnicos, los entrenadores… Pero los que más sufren las consecuencias son los jóvenes árbitros que, como sus propios hijos, están iniciándose en el mundo del arbitraje y del deporte.
El comportamiento que se genera en la cancha se contradice, en la mayoría de los casos, con la norma de educación que toda familia debe o desea dar a sus hijos. Los niños no pueden castigar a sus padres cuando éstos cometen acciones que, hechas por ellos, serían castigadas de forma ejemplar.