C.B. Elda 25 Aniversario [86] - C.B. El Pinós [23]
Festival baloncestístico el que ofrecieron todos los jugadores del junior masculino eldense esta semana, ante un C.B. Pinós algo flojito, si bien valiente en su planteamiento, no recurriendo a la zona a pesar de la que les estaba cayendo, pensando más en la formación futura de sus jugadores que en resultados a corto plazo. Poca crónica, propiamente dicha, se puede hacer de un encuentro en el que el ritmo fue tan regular, donde todos pasaban el balón buscando la mejor opción, y donde la confianza y el exceso de ganas no pesaban en detrimento del buen juego colectivo.
Ojalá siempre tuviera que tener problemas para escribirla, como hoy. El partido comenzó con la intensidad y concentración a esperar de este equipo. Los parciales fueron lo más regular posible en un partido así. 23-4, 18-9 (el segundo cuarto fue el único al que se le pudiera sacar alguna pega), 25-5, y 20-5. Tras la racha negativa de mal juego y algunas bajas importantes, este Equipo demostró lo que esa palabra significa. A día de hoy, no importa quienes falten, sino los que son.
Los diez jugadores eldenses dieron ayer una muestra de madurez en el juego fuera de lo común. Cuando uno es tan superior a un equipo como refleja el marcador, lo normal es que cada uno vaya a hacer sus números, juegue egoístamente, no cierre el rebote defensivo en aras de salir con ventaja hacia la canasta rival… nada de eso se vio el domingo. Los errores de concepto en el juego se podrían contar con los dedos de las manos. Y eso, en categoría junior y a lo largo de cuarenta minutos, es mucho decir. Pareció como si de repente los conocimientos explicados y trabajados a lo largo de la temporada hubieran sido adquiridos de golpe.
Bien es cierto que lo demostrado en los entrenamientos no se estaba reflejando en los partidos del último mes, pero lo de esta semana superó las expectativas más optimistas. Tardes como esas hacen que un entrenador se sienta orgulloso. Sin embargo, son los propios jugadores los que deben estarlo tras encuentros así. Y valorar si realmente quieren que las sensaciones a lo largo del encuentro se repitan en el futuro, o la cosa quede en flor de un día. Para ello, deberán seguir trabajando en aras de hacer de lo excepcional del domingo una rutina, tengan quien tengan enfrente.